13 de November de 2019

CUERPOS QUE GESTAN – Ana Cecilia Gonzalez

De tanto tropezar en la búsqueda por asir su propio sujeto, después de haberlo construido y desconstruido más de una…


De tanto tropezar en la búsqueda por asir su propio sujeto, después de haberlo construido y desconstruido más de una vez, los feminismos parecían disolverse en la teoría de género, que desplazaba el acento hacia los “cuerpos que importan”(1), es decir, todos aquellos excluidos por la norma heterosexista, con el efecto de multiplicar identidades, que no por queer resultan menos segregativas. Pero además, esos cuerpos eran “cuerpos de papel, sin ningún verdor” (2) o, más precisamente, eran cuerpos–texto, y unos textos que cada quien podría editar o resignificar a su antojo, sin que medie obstáculo, privilegiando una subjetividad voluntarista y autobiográfica que resonaba cómodamente con el “empresario de sí mismo” del formateo neoliberal.

El movimiento feminista en Argentina avanzó contra esa lógica, desplazando la cuestión al menos por tres vías.

Bajo la consigna “Ni una menos” hizo irrupción una corporalidad según la cual cada cuerpo cuenta, uno por uno, radicalmente, al punto de que no es aceptable ni una menos. Dicho de otro modo: los cuerpos cuentan como serie y no como clase, prevaleciendo la lógica del no-todo, frente al “paratodeo” (3) que inexorablemente excluye algunos cuando afirma un universal, especialmente en clave identitaria.

El efecto inmediato fue una manifestación sin precedentes, en la que los cuerpos se arrojaron a la calle a sabiendas de lo inédito de la convocatoria. En el apretujamiento que se produjo cerca del Congreso de la Nación, una señora mayor que pugnaba por avanzar hacia la plaza exclamaba “¡La pucha que cuesta hacer Historia!”.

Pero además la vindicación “Ni una menos” –que en este punto conserva el género  por más que paralelamente impulse el lenguaje inclusivo– hizo visible el odio a lo femenino, cuya forma más atroz fue por fin nombrada en su especificidad bajo la figura jurídica del femicidio. Es la vida lo que está en juego, la vida de las mujeres, asesinadas por su condición de tales. Entonces, esos cuerpos que cuentan, una por una, cuentan en tanto que vivas.

Según Jean-Claude Milner (4), hay una noción cuerpo, la del psicoanálisis, que a diferencia de las versiones religiosas y filosóficas, no supone un cuerpo creado o deducido, sino un cuerpo quenace, y en ello radica su real. Y es allí, cerca de la animalidad donde comienzan los derechos, que no son los del Hombre, ni cualquier otra entelequia, sino los derechos de los cuerpos hablantes, una por una.

Sucede además que esos cuerpos que nacen –y esta es la segunda cuestión, traída a colación con el debate por la despenalización y legalización del aborto– son cuerpos que nacen de cuerpos que gestan. Con el sintagma “cuerpos gestantes” no se trata de la idealización de la maternidad en la que había incurrido el feminismo de la diferencia –contra el que se alzó la teoría de Judith Butler–, sino de poner el acento sobre la condición particular de unos cuerpos que, a diferencia de otros, pueden, si así lo desean, gestar otros cuerpos. Entonces, de los “cuerpos que importan” a los cuerpos que gestan, se produjo otro desplazamiento radical, que va de la encerrona identitaria –figura de la “Yocracia”, al decir de Lacan (5)– a la hendidura que hace entrar el deseo como condición humanizante, tan incalculable como incoercible, con el añadido de hacer visible la faz más brutal de la explotación ejercida sobre los cuerpos que gestan.

Pero la cosa no acaba allí, porque poniendo la desigualdad económica en el centro de la demanda por el aborto legal, seguro y gratuito, la reivindicación pretende conectar el deseo, la elección, con las condiciones materiales para su ejercicio. “Conmigo no cuenten”, o “no voy a pagar tu aborto” son consignas que resumen bien la retorsión neoliberal del contrato social, según la cual los individuos podrían disponer del dinero del Estado, arrasando con lo público, pero también con cualquier noción de colectivo, de la índole que fuere. A contrapelo, el movimiento de las mujeres no sólo se inscribe entre las tradiciones que tienen por horizonte la igualdad de derechos, sino también entre aquellas que demandan la equidad de acceso a los recursos como parte intrínseca de la vida en comunidad. En el duro escenario global actual, ello implica situarse frente a una derecha feroz en su discurso y despiadada en sus métodos. Sin embargo, tampoco lo convierte automáticamente en un movimiento de izquierda, sino que interpela y horada las categorías tradicionales de partido, ideología y clase social.

Sirviéndose de la coyuntura, la gesta de los cuerpos que gestan logró anudar una genealogía –“hijas de los pañuelos blancos, madres de los pañuelos verdes”– con una estética de marea verde en las calle, los cuerpos cantando y bailando, ajenos a las “pasiones tristes” ¿acaso haciendo lugar a un real como goce de la vida?

Ese goce de la vida hace de contrapeso del derecho al goce (del Otro) que conduce directamente al tocador sadeano y sus variaciones contemporáneas convertidas en técnicas de gobierno. Quizás sea aquello a lo que aludía Spinoza cuando decía “que nadie sabe lo que puede un cuerpo”. Entonces, si “la chispa de un deseo puede cambiar a un sujeto, a una comunidad, a un país” (6), los efectos incalculados e incalculables de lo gestado por las mujeres argentinas todavía están por verse.


(1) Butler, J (2005):  Cuerpos que importan: sobre los límites materiales y discursivos del sexo.Buenos Aires: Paidós
(2) Copjec, J: “Encore, Un esfuerzo más por defender la diferencia sexual”, en AA:VV: Ser-para-el-sexo. Diálogo entre filosofía y psicoanálisis. Barcelona: S&P Ediciones.
(3) Lacan, J. (2012): “El Atolondradicho” en Otros escritos. Buenos Aires: Paidós.
(4) Milner, J.-C. (2016) Relire la révolution. Paris: Verdier.
(5) Lacan, J. (2010): El Seminario. Libro 17. El reverso del psicoanálisis (1969-1970). Buenos Aires: Paidós, p. 66.
(6) Dessal, G.: http://www.telam.com.ar/notas/201402/50752-la-chispa-de-un-deseo-puede-cambiar-a-un-sujeto-a-una-comunidad-a-un-pais.html
in Lettere
Related Posts

From Speaking in Analysis to Writing a Case – Jeff Erbe (NLS)

17 de outubro de 2019

17 de outubro de 2019

Working on the theme ‘constructions’ stirred questions about the relationship between the speaking body in analysis and ‘what is written’...

A Challenge to the Universal – Maria Cristina Aguirre

10 de outubro de 2019

10 de outubro de 2019

I work in a municipally run general hospital located in Queens, New York, in the outpatient clinic (also called Ambulatory...

LA SEXUALIDAD EN TIEMPOS DE FEMINISMOS – Gabriela Camaly (EOL)

9 de setembro de 2019

9 de setembro de 2019

Este texto corresponde a la intervención realizada en la mesa plenaria “Versiones del amor”, en las VIII Jornadas sobre Lo...

Quatre perspectives sur la différence sexuelle – Daniel Roy (ECF)

9 de setembro de 2019

9 de setembro de 2019

  Tous les deux ans, le Comité d’initiative de l’Institut de l’Enfant soumet à Jacques-Alain Miller des propositions de thème...

Mujeres y Vida – O la Maldición de las Criadoras. Por Marie-Hélène Brousse (ECF

13 de agosto de 2019

13 de agosto de 2019

Traducción: María Paz Varela ¿Han visto o escuchado a Kay Ivey? ¡Una mujer vieja y poderosa! Ella es la actual...

Una memoria da campionato – Marco Focchi (SLP)

6 de agosto de 2019

6 de agosto de 2019

Uno dei campi in cui le neuroscienze prediligono esercitarsi è quello della memoria. Dico esercitarsi perché si tratta propriamente di...

Une affaire de corps – Patrick Monribot (ECF))

2 de agosto de 2019

2 de agosto de 2019

« Le réel, (…), c’est le mystère du corps parlant, c’est le mystère de l’inconscient. »[1] La phrase a été...

Por onde anda a “sensibilidade inteligente”? – Marcia Stival Onyszkiewicz (EBP)

7 de julho de 2019

7 de julho de 2019

Por onde anda a “sensibilidade inteligente”[1]? Inicio minha participação no Blog da AMP, salientando ecos extraídos do cotidiano e que...

La “sensibilitée intelligente”, où est-elle ? – Marcia Stival Onyszkiewicz (EBP)

7 de julho de 2019

7 de julho de 2019

La “sensibilitée intelligente”, où est-elle ?[1] Je commence ma participation au blog de l’AMP, en soulignant les échos extraits de...

Pluralisation des ségrégations – Alice Delarue (ECF)

5 de julho de 2019

5 de julho de 2019

Publié sur HebdoBlog La ségrégation, sous ses formes actuelles, concerne de façon brûlante la psychanalyse, du moins celle qui est...

Una carta de amor – Paula Rodríguez Acquarone (EOL)

4 de julho de 2019

4 de julho de 2019

Me pregunté a propósito del título de esta mesa, cuantas versiones del amor habría en el libro Feminismos[2], si uno...

A la pointe de l’érotisme féminin – Anaëlle Lebovits-Quenehen (ECF)

17 de junho de 2019

17 de junho de 2019

Dans son sens courant, l’érotisme relève du désir amoureux, ou plus exactement, de ce qui éveille ce désir. L’érotisme féminin...

La complejidad de la validación científica. Saber y poder – por Gustavo Stiglitz (EOL)

16 de junho de 2019

16 de junho de 2019

Observamos que en general, las legislaciones en salud mental toman a los llamados criterios científicos, como tabla de orientación para...

Dangerous Attraction, politics and religion – by Daniela Affonso (EBP)

13 de junho de 2019

13 de junho de 2019

I’ve always imagined the following scene as one of solemnity. Freud, invited by North-American psychologist Stanley Hall to speak at...

Atração perigosa, política e religião – Daniela Affonso (EBP)

13 de junho de 2019

13 de junho de 2019

TEXTO EM PORTUGUÊS   Sempre imaginei a cena seguinte como um momento solene. Freud, convidado a ir aos Estados Unidos...

Comments
Deixe uma resposta

O seu endereço de e-mail não será publicado. Campos obrigatórios são marcados com *

Esse site utiliza o Akismet para reduzir spam. Aprenda como seus dados de comentários são processados.