L’oumma, el
Coran y l’l’jaz, por Hervé Castanet
Jacques-Alain Miller, en su crónica del 4 de Febrero, aparecida en Lacan Cotidiano 474, propone esta tesis: « Digo que todo musulmán, cualquiera que sea – salvo quizá algunos infelices aculturados, como los autoproclamados “musulmanes de las luces”, o también los genios descabellados como Rushdie – padecen, se sienten desafortunados, disgustados, molestos, oprimidos, cuando se irrespeta a Mahoma. Todo eso no se cura con una Kalachnikov, lejos de eso, todos lo resienten, en diversos grados (malestar de Freud) » Esta es la pequeña contribución que someto a la discusión…
1. Castanet. H, S.K.beau, La Difference, 2011. Destacamos el articulo << Entre el honor y el desafío. Lo que está en juego en la representación en el Islam >>,p. 73-85.
2. La mejor referencia es Louis Massignon, << Los métodos de realización artística de los pueblos del Islam >>, Les allusions instigatrices, Fata Morgana, 2000. Ver igualmente Oleg Grabar , Penser Lárt islamique – Une esthetique de l’ornement, Albin Michel, 1966.
3. Berque J., << Leer el Corán >>, Langages árabes du present, Gallimard, 1974, p. 195. Le Monde, del 7 de febrero del 2015, dedicado un dossier al Corán: <<Lecturas equivocas>>.
4. Ibid., p. 196.
5. Ibid., p. 200.
6. Ibid., p. 198.
7. Ibid., p. 198-99.
8. Ibid., p.199.
9. Ibid.
10. Ibid., p.200.
11. Miller, Jacques-Alain, << Biologia lacaniana y evento del cuerpo >>, La Causa freudiana, n° 44, p. 58:<< el saber pasa por el cuerpo y lo afecta >>.
12. Ibid., p.57 : << la corporizacion es en suerte el envés de la significantizacion. Es mas bien el significante entanto cuerpo >>.
13. Massignon, Louis, << Los métodos de realización artística de los pueblos del Islam >>, op. Cit., p. 32.
14. Sobre el reto, ver los primeros trabajos de etnología kabyle de Pierre Boudieu, << Le sens de l’honneur >> Esquisse d’une theorie de la pratique precedido de Trois etudes d’ethnologie kabyle, Points-Essais, 2000.
15. Berque, Jacques, <<Leer el Corán >>, Langages árabes du present, op. Cit., p.212.
Lo real, el ateísmo y lo sagrado, por Laure Naveau
Hermosa conferencia sobre “Lo real y lo sagrado”, de Catherine Millot, en su último libro: La lógica y el amor, y otros textos(1), donde retoma su trabajo sobre la epifanía joyciana y las epifanías. Comienza con una cita de Lacan, muy actual, extraída de su Seminario “El momento de concluir”, de 1978: “¿Todos los hombres caen bajo el peso de ser religiosos?”(2)
C. Millot, se refiere a una experiencia íntima de vacío interior que hubiera
podido conducirla hacia el lado de los místicos, para decir que eligió el diván
de Lacan. Equipara esta elección a lo que llama “postura a favor del ateísmo” y
“el interés de someter esta experiencia a la prueba crítica del análisis, o sea
de la racionalidad”. Pero me gusta su ocurrencia cuando aclara que por “postura
a favor del ateísmo” entiende “voluntad de ser atea”, porque, dice, “uno es
siempre más creyente que lo que piensa”. Lacan lo había dicho, recuerda, “que no
habría ateísmo más que al término de una larga ascesis
psicoanalítica”-
Por lo tanto el psicoanálisis tiene decididamente un
lugar, electivo e inédito, en el porvenir de un nuevo espíritu de las luces del
siglo XXI. Combatiría los fanatismos y el oscurantismo religioso tal como se
presentan hoy bajo su forma más cruel. Lo sagrado tomaría allí, como lo indica
Catherine Millot, la figura de una revelación de lo real a contracorriente de la
revelación religiosa. Es un real que, precisamente, iría contra los fanatismos,
ya que significaría, antes que nada, me parece, aceptar que no hay un Todo y
que la singularidad, lejos de oponerse a la vida en sociedad, sería su orgullo.
El sello de un antirracismo prevenido.
Sería un sagrado sin el gusto por el sacrificio, ese gusto amargo que vemos volver a grandes pasos en el regreso de un antisemitismo desencadenado y sin complejos, donde, como lo expuso brillantemente Gil Caroz en una noche reciente(3), el que endosa “la singularidad más extrema de su letra de goce”, el judío “que no se resuelve a pagar el precio de la entrada a la zona de lo universal o más bien, que paga el precio por no entrar”, no subsiste, en efecto, más que en esta “función de resto” aislada por Lacan en su Seminario sobre la angustia. Porque, concluye G. Caroz, “lo sagrado se desencadena cuando el discurso universal aspira a una pureza sin fallas”.
“El verdadero ateísmo, decía Lacan, no es que Dios ha muerto. Sino el reconocimiento que Dios es inconsciente”(4). La laicidad [tampoco], escribía finalmente G. Caroz, debe dejar que la confundan con el universal sin fallas”. Es una responsabilidad sobre la que cada uno tiene el deber de velar. Al igual que tampoco se debe creer en la humanidad, en nombre de la laicidad, del mismo modo que los religiosos creen en el eterno, como lo evocaba Jacques-Alain Miller esa noche.
Al final de su libro Dios es inconsciente(5) François Regnault nos indica que, sin dudas, habría que ejercitarse mejor en la lógica y en la topología, además de en la teología, como lo hizo Lacan, para poder hablar de Dios y del padre, del Nombre del padre, en términos no religiosos. Es decir, para poder nombrar lo que es innombrable, como lo hizo él con sus tres dimensiones de lo real, lo simbólico y lo imaginario: “La perspectiva de Lacan (…) parte de la convicción de que sin duda, no se obtiene el ateísmo afirmándolo ni queriéndolo. Que uno lo desee, que uno llegue a lograrlo, supone un camino más difícil, que penetra en la cuestión de Dios, que tiene estructura, forma y contenido, mientras que el ateísmo no es nada más que una forma vacía”. (6)
Recuerda también que Lacan recomendaba la lectura de los místicos para interpretar allí la faz Dios del gran Otro en lo que concierne a lo femenino, es decir con una lógica diferente a la lógica fálica.
Dios es inconsciente significa que la cuestión de la creencia se plantea para todo ser hablante desde que tiene un inconsciente. Pero si Dios es inconsciente, y si del Nombre del padre uno puede pasarse a condición de servirse de él, lo que está en juego en un análisis es efectivamente esto: ir más allá de la creencia en Otro todo poderoso, en un Dios, sirviéndose de él para encontrar allí la causa propia.
Por eso Lacan decía que hace falta una larga ascesis analítica para llegar al ateísmo. También hay que amar un poco a su inconsciente, sentir un poco de amistad por él en lugar de odio, para franquear la barrera de la ignorancia. Para alcanzar este simple descubrimiento, que el Otro no existe, pero que para cada uno existe ese goce irreductible del que se podría saber cómo usarlo un poco mejor.
Notas:
1 : Millot C., La logique et l’amour, et autres textes, éd. Cécile Defaut, 2015, p.189-199.
2 : Lacan J., Le Séminaire, livre XXV, « Le moment de conclure », inédit, leçon du 11 avril 1978.
3 : Soirée de l’AMP du 2 février 2015 au local de l’ECF, « L’expérience de la psychanalyse encore inédite pour faire face au déchainement du sacré », où intervenaient Gil Caroz, Carmen Cuñat, Jean-Daniel Matet et Fabián Naparstek. Le texte de l’intervention de Gil Caroz « Quand le sacré devient sacrifcateur » est paru dans Lacan Quotidien n° 474.
4 : Lacan J., Le Séminaire, livre XI, Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse, Paris, Seuil, 1973, p.58.
5 : Cf. Regnault F., Dieu est inconscient, Navarin, 1985.
6 : Regnault F., Dieu est inconscient, op. cit., p. 53-54.
Traducción Gabriela Roth
Nota Vene: La traducción al español del texto de Jacques-Alain Miller La « Common Decency » de Oumma publicada en la selección del número 474 es de Alejandra Antuña y no se Silvia Baudini.







